miércoles, 2 de marzo de 2016


FUGITIVO

Llegaste cabalgando 
a "la bestia"...
a el tren de los exilios,
apretando las maletas,
contra tu pecho
ahondado y exiguo.

 De tu madre,
traías su bendición  
clavada con tachuelas
 y fundido en el corazón,
 su último adiós.

Y traslúcida en la melancolía,
en los campos de tu piel...
  sembrada aún la flor mestiza 
en sus ramajes.

Atrás quedó
el estío y la agonía,
ahora es el  preludio...
de una vida fugitiva.